Te llamamos gratis
Calcula tu precio
Índice de Contenidos
La funcionalidad, fácil instalación y precio económico de los radiadores eléctricos, los convierte en una alternativa, cada vez más popular, para proporcionar calor de forma rápida y eficiente en los hogares españoles. Pero, antes de decantarnos por esta opción, es importante tener en cuenta cuánto consume un radiador eléctrico y en función de qué factores varía este dato.
Los radiadores eléctricos calientan el aire por medio de convección. Cuando el aire caliente sube al techo de la estancia, el aire frío desciende y se vuelve a calentar, generando un ciclo de convección. De esta forma, las estancias se calientan de forma constante.
La principal ventaja de estos radiadores radica en su capacidad para calentar rápidamente, siendo ideales para espacios que requieren un calentamiento instantáneo.
El consumo de un radiador eléctrico puede variar en función de diversos factores, como los vatios del dispositivo, el precio del kWh según la tarifa eléctrica que tengas contratada o el uso que se haga del radiador.
Para hacernos una idea de cuánto gasta un radiador eléctrico al día y al mes de forma aproximada, desde TotalEnergies, hemos realizado un cálculo en base a datos generalizados:
2000 W = 2 kW
2 kW x 5 h = 10 kWh al día
10 kWh x 0,14 € = 1,4 € es el consumo de un calefactor eléctrico según estos parámetros. Esto se traduce en un gasto mensual de 42 €.
A pesar de que esta es la media de consumo de un radiador eléctrico estándar, hay que tener en cuenta que también existen los radiadores eléctricos de bajo consumo. A continuación, te contamos cuánto consume un radiador eléctrico de bajo consumo:
Teniendo en cuenta que un radiador eléctrico de bajo consumo suele gastar entre 600 y 1.200 vatios, manteniendo los mismos parámetros que en el cálculo anterior, vemos que:
600 W = 0,6 kW
0,6 kW x 5 h = 3 kWh al día
3 kWh x 0,14 € = 0,42 € gasta una calefacción eléctrica de bajo consumo al día, es decir, 12,6 € al mes.
Diversos estudios realizados en torno al ahorro en luz, afirman que la bomba de calor es más eficiente que el radiador eléctrico, pudiendo llegar a consumir hasta un 78% menos.
Esto se debe a que, en las bombas de calor, la energía eléctrica no se emplea para generar calor, sino para comprimir un gas con la bomba. En consecuencia, por cada unidad de energía eléctrica consumida, las bombas de calor pueden proporcionar múltiples unidades de energía térmica.

Como se ha mencionado previamente, para saber cuánto consume un calefactor, es esencial conocer su potencia. La potencia del radiador eléctrico, expresada en vatios (W), desempeña un papel crucial en la cantidad de energía que consume y de calor que puede generar.
Elegir un radiador con la potencia adecuada para el tamaño de la habitación es clave, ya que un exceso de potencia puede resultar en un consumo innecesario de electricidad, mientras que un radiador con potencia insuficiente puede no proporcionar el calor necesario. Pero… ¿Cuál es la potencia ideal para un radiador eléctrico? Un truco es calcular entre 80-100 W por m2, por ejemplo, para una habitación de 10 m2 lo ideal será contar con un radiador eléctrico de unos 800 - 1000 W. Aunque estos cálculos varían en base al aislamiento de la vivienda, su orientación y la zona climática.
Si después de saber más sobre los radiadores eléctricos, prefieres una calefacción de gas puedes encontrar toda la información sobre las últimas ofertas y las mejores tarifas en TotalEnergies Gas. Si, por el contrario, te decantas por un radiador eléctrico, a continuación, te damos algunos factores a tener en cuenta al elegirlo:
La calefacción que menos electricidad consume suele ser la bomba de calor, ya que produce más energía térmica de la que utiliza en electricidad. También son eficientes los emisores de bajo consumo y los acumuladores con discriminación horaria.
Un radiador de aceite suele consumir entre 1.000 y 2.000 W, por lo que no es la opción más eficiente si buscas ahorrar. Aunque mantiene el calor, gasta más que otros sistemas.
Encender un radiador eléctrico toda la noche puede suponer un consumo significativo de energía, ya que funciona varias horas seguidas a plena potencia. El coste final depende de la potencia del radiador, el tiempo de uso y la tarifa eléctrica, por lo que es recomendable usarlo de forma controlada o con temporizador para ahorrar energía.