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Cuando hablamos del consumo eléctrico de una televisión, muchas veces no somos conscientes de cómo impacta en nuestra factura de luz. Saber cuántos watts consume una TV, cuántos kWh gasta según su tamaño y tecnología, y cómo se compara con otros electrodomésticos es clave para gestionar mejor la energía en casa. En España, consultar herramientas y tarifas de proveedores como TotalEnergies o TotalEnergies Luz permite entender el consumo real y descubrir formas de reducirlo sin renunciar al entretenimiento. Además, comparar el gasto de tu televisor con otros aparatos como un microondas o una freidora de aire ayuda a poner en perspectiva la energía que usamos a diario.
El consumo de watts de una TV varía según su tamaño, tipo de pantalla y configuración. En promedio, un televisor LED de 32” consume entre 30 y 70 W, mientras que uno de 55” puede usar de 100 a 150 W.
El consumo de energía de una TV varía según su tecnología de pantalla, pero en promedio se puede estimar lo siguiente:
La potencia y consumo de una TV dependen de su tamaño y tecnología. En promedio, una tele LED moderna usa entre 30 y 100 watts, las OLED entre 70 y 150 W, las QLED entre 100 y 200 W, y las antiguas de plasma hasta 400 W. Una TV LED de 43” consume cerca de 0.08 kWh por hora, lo que equivale a unos 12 kWh al mes si se usa 5 horas diarias. En general, las LED son las más eficientes y las plasma las que más energía gastan.

El tamaño de la pantalla tiene un impacto directo en el consumo energético. A medida que aumentan las dimensiones del televisor, la energía requerida también se incrementa.
El rango de consumo para un televisor de 32 pulgadas se sitúa entre 50 y 100 vatios. Este tamaño es popular en muchos hogares, equilibrando un buen tamaño de pantalla con un consumo razonable.
Para los televisores de 55 pulgadas, el consumo de energía puede variar entre 100 y 250 vatios. La variedad de tecnología y características adicionales influye en este rango, afectando la eficiencia general.
El tiempo que se utiliza el televisor de forma diaria también tiene un efecto significativo en el consumo total. En promedio, un hogar puede utilizar el televisor entre 4 y 6 horas al día. Esto incrementa considerablemente el gasto energético y, en consecuencia, el coste en la factura eléctrica.
En España, un televisor promedio encendido todo el día consume entre 1,5 y 3 kWh diarios, lo que equivale a unos 45 a 90 kWh al mes. Con un precio medio de la electricidad de 0,24 €/kWh, el coste mensual rondaría entre 10 y 22 €, dependiendo del tamaño y tipo de pantalla.
El consumo de una TV en uso continuo depende de su tecnología y potencia. Una TV LED promedio de 80 W consumiría unos 58 kWh al mes y 700 kWh al año, mientras que una OLED de 120 W llegaría a 86 kWh/mes y 1.050 kWh/año. Los modelos QLED de 150 W pueden alcanzar 108 kWh/mes y 1.300 kWh/año, y las antiguas TVs de plasma de 250 W superarían los 180 kWh/mes y 2.190 kWh/año. Estos cálculos corresponden a uso continuo las 24 horas, por lo que el consumo real suele ser menor según el tiempo diario de uso y ajustes de ahorro energético.
Reducir el consumo de energía de tu televisión es más fácil de lo que parece. Puedes seguir estas recomendaciones:
Con solo ajustar el brillo y usar modos de ahorro, puedes reducir hasta un 30–50 % del consumo de tu televisor sin afectar la calidad de imagen.
La clasificación energética de los televisores indica su eficiencia en consumo eléctrico, y va desde la A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente), aunque los estándares recientes utilizan etiquetas de A a E para simplificar. Las TVs modernas, especialmente LED y OLED, suelen situarse entre A y B, mientras que los modelos antiguos de plasma o LCD sin retroiluminación eficiente se ubican en categorías inferiores. Esta clasificación permite comparar fácilmente el gasto energético y elegir modelos que reduzcan el consumo y la factura de electricidad.
Al comparar el gasto de los electrodomésticos en el hogar, es útil conocer cifras aproximadas. El consumo de una freidora de aire suele estar entre 1 y 1,5 kWh por hora de uso, mientras que si quieres saber cuánto gasta un microondas, su consumo ronda entre 0,7 y 1,2 kWh por hora, dependiendo de la potencia y el tiempo de funcionamiento. Estas referencias ayudan a poner en perspectiva el consumo de un televisor frente a otros aparatos del día a día, mostrando cómo pequeños ajustes en el uso pueden impactar significativamente en la factura eléctrica.
Una televisión consume entre 30 W y 400 W por hora, según su tamaño y tecnología. Las TVs LED son las más eficientes, mientras que las OLED, QLED y plasma gastan más energía. Ajustar el brillo y usar modos de ahorro puede reducir significativamente este consumo.
El modo de espera, también conocido como standby, es la función que permite que un televisor se mantenga encendido sin mostrar imagen ni sonido. En este estado, el aparato continúa conectado a la red eléctrica, conservando la capacidad para ser activado rápidamente. Este tipo de funcionamiento es común en electrodomésticos modernos, permitiendo una mayor comodidad al usuario.
Durante el modo de espera, el televisor consume una cantidad de energía considerablemente menor en comparación con cuando está completamente encendido. Sin embargo, este consumo puede seguir sumando en el total de la factura eléctrica, especialmente si varios dispositivos están en esta situación.