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La presión de una caldera de gas es un aspecto clave para su funcionamiento seguro y eficiente. Una presión adecuada permite que la calefacción y el agua caliente funcionen correctamente, mientras que una presión demasiado baja o alta puede causar averías, apagones de la caldera o incluso fugas. Contar con revisiones periódicas y servicios de mantenimiento Total Energies puede ayudar a detectar estos problemas antes de que se conviertan en averías graves.
La mayoría de las calderas domésticas funcionan entre 1 y 1,5 bar cuando están frías. Cuando la calefacción está encendida y el agua circula, la presión puede subir ligeramente, llegando hasta 2 bar. Conocer cómo subir o bajar la presión de la caldera, así como identificar por qué varía, ayuda a evitar problemas y prolongar la vida útil del equipo, especialmente en instalaciones de Total Energies Gas.
El rango recomendado para la mayoría de calderas de gas es:
| Estado de la caldera | Presión recomendada |
|---|---|
| Caldera fría | 1 – 1,5 bar |
| Caldera funcionando con calefacción encendida | 1,5 – 2 bar |
Mantener la presión dentro de estos rangos asegura un funcionamiento eficiente y seguro. Si la presión cae por debajo de 1 bar, la caldera puede apagarse automáticamente como medida de seguridad.
Sí, cuando la presión de la caldera está por debajo de 1 bar, el agua no circula correctamente y pueden producirse los siguientes problemas:
Si observas que la caldera pierde presión cada día o que la presión baja constantemente, es recomendable revisar y, si es necesario, rellenarla siguiendo las instrucciones del fabricante. En calderas muy antiguas, este tipo de fallos también puede ser una señal de que conviene cambiar caldera de gas para evitar averías recurrentes.

Existen varias razones por las que la presión de la caldera puede variar de manera inesperada:
En cualquier caso, si notas que la caldera pierde presión o la presión sube sola, es recomendable revisar los componentes o contactar con un técnico especializado en mantenimiento TotalEnergies para una revisión profesional.
Algunos de los problemas más frecuentes que indican que la presión no es correcta son:
Mantener la presión correcta evita estos problemas y ayuda a que la caldera funcione de manera óptima durante más tiempo.
Ajustar la presión de la caldera es relativamente sencillo, pero siempre siguiendo las indicaciones del fabricante:
Subir presión de la caldera:
Bajar presión de la caldera:
Es importante no exceder los 2 bar, ya que la caldera podría activar la válvula de seguridad y perder agua. En caso de emergencia o si detectas una fuga importante, es recomendable cortar el gas y contactar de inmediato con un técnico especializado.
Si la caldera pierde presión y llega a 0 bar, el sistema de seguridad se activa y la caldera se apagará para evitar daños. Esto provoca que la calefacción y el agua caliente dejen de funcionar hasta que se vuelva a rellenar correctamente.
El agua caliente se dilata al calentar y se contrae al enfriarse. Por eso, es normal que la presión baje ligeramente cuando la caldera se apaga o el circuito se enfría. Sin embargo, si la presión baja demasiado, puede haber microfugas o un vaso de expansión defectuoso.
Esto puede deberse a problemas en la válvula de seguridad o en el vaso de expansión, o a que el circuito se llena demasiado. Si sube más de lo normal al encender la calefacción, conviene purgar los radiadores y revisar los componentes.
Depende del modelo. Algunas calderas permiten subir la presión con la caldera encendida, mientras que otras requieren que esté apagada. Siempre revisa el manual de tu equipo y, en caso de duda, realiza el ajuste con la caldera apagada para mayor seguridad.
Mantener la presión correcta en tu caldera de gas es fundamental para garantizar su funcionamiento seguro y eficiente. Ajustes simples como rellenar o vaciar el circuito, revisar válvulas y controlar el vaso de expansión pueden prevenir averías, ahorrar energía y prolongar la vida útil del sistema de calefacción.