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La temperatura de la nevera es un factor crucial para garantizar la frescura y seguridad de los alimentos. Mantener una temperatura adecuada no solo previene el desperdicio de comida y asegura su calidad, sino que también optimiza el consumo energético del electrodoméstico. Por ello, te explicaremos a cuánta temperatura tiene que estar la nevera para mantener tus alimentos en perfectas condiciones, brindándote consejos prácticos para ajustar y monitorear la temperatura de tu refrigerador de manera eficiente.
Mantener la temperatura de la nevera adecuada es clave para la salud, el ahorro energético y la sostenibilidad. Es fundamental para asegurar la frescura y seguridad de los alimentos, así como para evitar el crecimiento de bacterias y mantener los alimentos en óptimas condiciones.
Asimismo, ajustar correctamente la temperatura también contribuye a un uso más eficiente de la energía, lo que se traduce en un menor consumo eléctrico y en una reducción de la factura de la luz.
¿Cuál es la temperatura de la nevera y el congelador idónea?
La temperatura del frigorífico a la que se recomienda tener el compartimento principal es de entre 3°C y 5°C.
En el caso de la temperatura del congelador, la recomendada es de -18°C (0°F).
A continuación, desde TotalEnergies, te explicamos cómo ajustar la temperatura ideal del congelador y del frigorífico, así como una serie de consejos para que su uso óptimo te permita ahorrar:
Ajustar correctamente la temperatura de tu nevera y congelador no solo garantiza la frescura y seguridad de tus alimentos, sino que también puede ayudarte a reducir el consumo de energía y ahorrar en tus facturas eléctricas.

Es importante ajustar la temperatura de la nevera en invierno para mantener la frescura de los alimentos sin congelarlos. La temperatura ideal para la nevera en invierno debe mantenerse entre 3°C y 5°C.
Es crucial saber cuál es la parte más fría de la nevera: generalmente, esta es la parte inferior, cerca del cajón de las verduras o en los estantes traseros. Almacenar los alimentos más perecederos en esta zona puede ayudar a prolongar su frescura.
La temperatura de la nevera en verano juega un papel crucial en la conservación de los alimentos durante los meses más cálidos. Es recomendable ajustar el termostato de tu nevera para mantener una temperatura interna entre 3°C y 5°C también.
Durante el verano, es especialmente importante monitorear regularmente la temperatura y evitar abrir la nevera innecesariamente para mantener la eficiencia energética y garantizar la calidad de los alimentos almacenados. De cara a los periodos de vacaciones de verano, es recomendable vaciar para apagar completamente la nevera si existe la posibilidad. Irte de viaje y tener la nevera desenchufada evitará consumos innecesarios de energía y se verá reflejado en tus facturas de energía.
No es recomendable meter alimentos muy calientes directamente en la nevera, porque pueden elevar la temperatura interna, haciendo que el aparato trabaje más y aumentando el consumo energético. Además, puede afectar la conservación de otros alimentos.
Para revisar el termostato de una nevera, primero localiza panel de control donde se ajusta la temperatura. Comprueba que esté encendido y ajustado a la temperatura recomendada (generalmente entre 3 °C y 5 °C para el refrigerador). Si la nevera no enfría bien, prueba a subir o bajar gradualmente la temperatura y observa si cambia el rendimiento en unas horas.
Sí, abrir y cerrar la nevera con frecuencia hace que entre aire caliente, lo que obliga al motor a trabajar más para mantener la temperatura interna. Esto aumenta el consumo de energía y puede afectar la conservación de los alimentos.